Arte y Creatividad

Talleres de cerámica ganan popularidad entre los creativos barceloneses

La artesanía vuelve con fuerza, y cada vez más personas encuentran en el barro una forma de expresión personal y desconexión.

Publicado el: lunes, 11 de agosto de 2025, 17:51

Por Inés Delgado

Talleres de cerámica ganan popularidad entre los creativos barceloneses

Barcelona está viviendo un resurgimiento de la cerámica artesanal, una práctica ancestral que hoy se combina con diseño contemporáneo y nuevas formas de expresión artística. En barrios como Gràcia, Poble-sec o El Clot, proliferan los talleres donde aprender a modelar el barro y reconectar con lo manual.

Para muchos, asistir a un taller de cerámica no es solo una actividad creativa, sino una experiencia terapéutica. “Trabajar con las manos nos calma, nos centra”, dice Raquel Gómez, ceramista y fundadora del espacio Terracota BCN.

Los talleres ofrecen desde clases sueltas hasta cursos intensivos de varias semanas. Algunos se especializan en técnicas tradicionales como el torno, mientras que otros experimentan con esmaltes naturales o procesos de cocción alternativos.

Un público diverso asiste a estos espacios: desde diseñadores gráficos que buscan desconectar de la pantalla hasta jubilados en busca de una nueva pasión. La cerámica se ha convertido en un puente generacional.

Además del aprendizaje, muchos de estos talleres permiten a los alumnos vender sus piezas en ferias o tiendas asociadas. Esto ha creado una pequeña economía circular basada en la producción local y sostenible.

Las redes sociales han sido fundamentales en la difusión de esta tendencia. Instagram está lleno de perfiles donde se muestran procesos, resultados y recomendaciones de espacios en la ciudad.

Algunos talleres colaboran con escuelas, centros de salud mental o fundaciones que trabajan con colectivos vulnerables. La cerámica, en estos casos, también actúa como herramienta de integración.

En ferias como Palo Alto Market o Festivalet, los puestos de ceramistas locales compiten en popularidad con los de gastronomía o moda. Las piezas únicas, hechas a mano, tienen una creciente demanda.

No faltan las colaboraciones con chefs, arquitectos o diseñadores de interiores que buscan piezas originales para sus proyectos. La cerámica de autor se integra en la alta cocina, los hoteles boutique y los hogares más exigentes.

Este auge también ha despertado debates sobre el precio justo, el plagio entre talleres y la sostenibilidad de ciertos materiales. Algunas iniciativas promueven el uso de arcillas locales y procesos menos contaminantes.

Más allá de modas, la cerámica artesanal en Barcelona parece haber encontrado un terreno fértil donde crecer. Con barro, fuego y comunidad, se moldea una nueva escena creativa que respira autenticidad.

Y en cada taza imperfecta, en cada cuenco irregular, se cuela una historia que habla de paciencia, tacto y belleza en lo cotidiano.